El 71% de los 7.597 inmigrantes que pasaron por un CIE (Centro de Internamiento para Extranjeros) en 2016 quedó en libertad y no fueron expulsados de España, según los datos del Ministerio del Interior, y ocho de cada diez internos son de origen africano. ¿Estos centros incumplen el objetivo para el que fueron creados? ¿Existe discriminación en función del origen de la persona?