Abrir una cuenta corriente para un ciudadano extranjero no residente en España siempre fue un reto complicado. Por su parte, la diversidad de criterios entre las entidades e incluso entre las diferentes oficinas del mismo banco generaba aún más obstáculos para ello.

Desde hace varias semanas, muchas de las entidades, incluso las más flexibles en este sentido, han endurecido aún más sus criterios. Con el objetivo de cumplir con la normativa sobre la prevención de blanqueo de capitales y con el riesgo de ser sancionadas si no lo hacen correctamente, las entidades prefieren denegar la apertura de una cuenta corriente a muchos ciudadanos extranjeros.