El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, firmó un decreto en el que exime de la necesidad de tramitar un visado a los nacionales de los países de la Unión Europea, Estados Unidos, Brasil y Japón, entre otros, en caso de visitas de un máximo de cinco días.

Eso sí, esta exención beneficiará sólo a aquellos que entren en Bielorrusia a través de las aduanas instaladas en el aeropuerto internacional de Minsk y deberán disponer de un pasaporte y un seguro médico. La medida busca promover la activación de los viajes de negocios y el turismo en este país.

No podrán beneficiarse de esta medida los extranjeros en acto de servicio -diplomáticos y militares- ni aquellos que viajen a Minsk desde Rusia o utilicen la capital bielorrusa como escala para desplazarse al país vecino.