Los problemas comenzaron después de que el Ministerio de Exteriores y Cooperación confiase la gestión de los visados a una nueva compañía externa, llamada BLS International.

La Unión Rusa de la Industria Turística (RST) solicitó hace dos semanas al Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación español la máxima ayuda para el flujo de turistas rusos a España, uno de los más importantes y de mayor nivel adquisitivo en los últimos años. La patronal rusa, que no ha recibido aún contestación, advierte de la aparición de serios problemas que están obstaculizando la concesión de visados por parte de los centros contratados en Rusia.