La residencia en España o incluso la mera adquisición de inmuebles o participación en las sociedades, además de numerosas ventajas y derechos, conlleva obligaciones.

 La barrera idiomática y  sobre todo la enorme cantidad de información contradictoria e imposible de contrastar impiden conocer con exactitud, las obligaciones y las normas de convivencia cuyo cumplimiento exige el Estado Español de sus ciudadanos, residentes, participes de sociedades o propietarios de inmuebles.

 En el presente artículo detallamos las normas que se deben cumplir para que su tranquilidad  no se vea interrumpida por una multa, sanción o requerimiento.

 NO SE DEBE SUPERAR EL PLAZO DE AUSENCIA DEL TERRITORIO ESPAÑOL

 -. Las autorizaciones temporales exigen permanencia en España durante al menos seis meses al año. De modo que, es muy importante conservar las pruebas de la permanencia en España.

 La principal manera de demostrarlo son los sellos de entrada en los pasaportes. No obstante,  también se pueden aportar otras pruebas como el empadronamiento, los movimientos bancarios y los pagos con la tarjeta de crédito, etc.

 Por otra parte, para los titulares de las autorizaciones de larga duración, se establece un límite de ausencia mayor: 12 meses consecutivos.

 -. Cabe destacar que las residencias para inversores, previstas en la nueva ley 14/2013 son las únicas para las que la normativa no exige un período mínimo de permanencia en España, siendo suficiente una única entrada en España durante el periodo de vigencia para su renovación.

 SOLICITAR LA RENOVACIÓN ANTES DE QUE CADUQUE LA TARJETA DE RESIDENCIA

 -. Otro de los plazos que es imprescindible controlar es el de la validez de la tarjeta de residencia y solicitar la renovación en el periodo de los 60 días anteriores a su vencimiento.

 Es posible también, solicitar la renovación durante los 90 días posteriores al vencimiento, pero, es recomendable no llegar a tal situación, puesto que puede conllevar sanciones.

 -. Recordemos que la falta de cotización a la Seguridad Social, en el caso de estar obligado,  el impago de las tasas y las ausencias que superan los mínimos legales son las principales causas de denegación de la renovación de residencia.

 DIFERENCIAR LA RESIDENCIA FISCAL DE LA AUTORIZACIÓN DE RESIDENCIA

 -. Una de las mayores preocupaciones de los ciudadanos extranjeros residentes o titulares de inmuebles en España son las obligaciones fiscales.

 El estatus de residente fiscal en España, para los ciudadanos extranjeros se determina mediante dos criterios:

 A-. El ciudadano extranjero es residente fiscal si permanece en España más de 183 días al año;

 B-. El centro de sus intereses vitales se encuentra en España. 

 Ser residente fiscal por lo tanto no es lo mismo que disponer de autorización de residencia: Es posible disponer de autorización de residencia sin convertirse en residente fiscal, aunque en ocasiones puede ser contrario a la normativa de extranjería y conllevar el riesgo de pérdida o la denegación de la renovación de la residencia.

 LAS PRINCIPALES OBLIGACIONES FISCALES

 Los Residentes Fiscales, antes del 30 de junio deben presentar una declaración de renta, indicando todas sus rentas, tanto las obtenidas en España como las obtenidas en el extranjero, pagando en su caso la diferencia entre los impuestos pagados en origen y los previstos en España, salvo si el Convenio de Doble Imposición dice lo contrario.

 Asimismo deberán informar a Hacienda, mediante una declaración informativa, sobre los bienes y derechos situados en el extranjero, siempre y cuando el valor conjunto de los bienes comprendidos en cada uno de los tres bloques (inmuebles; acciones; cuentas bancarias) supere los 50.000€.

 Asimismo, las personas físicas cuyo patrimonio supere 167.129,45€ deberán consultar si deben, de acuerdo con la normativa de su comunidad autónoma, pagar el impuesto sobre el Patrimonio.

 Los No Residentes: si el ciudadano extranjero ha permanecido en España menos de 183 días al año y salvo determinadas circunstancias, será No Residente desde el punto de vista fiscal, aunque disponga de un permiso de residencia. Los No Residentes que dispongan de fuentes de rentas en España, como por ejemplo una sociedad limitada o inmuebles, igualmente están obligados a presentar la declaración, indicando las rentas obtenidas, ahora sí, únicamente en España.

 Para los propietarios de inmuebles, es importante insistir en que además del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) y la tasa de “recogida de basura” los titulares de un inmueble en España deben pagar el IRNR, independientemente de si alquilan o no el inmueble.

 Asimismo, los titulares de vehículos matriculados en España deberán pagar Impuesto sobre vehículos de tracción mecánica.

 EL EMPADRONAMIENTO PUEDE CADUCAR

 Los residentes extranjeros deben de tener en cuenta que su padrón debe ser renovado cada dos años. De lo contrario, se les da de baja, lo cual puede conllevar unas consecuencias muy graves, sobre todo para quienes se encuentran en una situación irregular en España y desean poder solicitar arraigo.

 Asimismo, los cambios de domicilio se deben comunicar tanto en el ayuntamiento correspondiente al nuevo domicilio como a la hora de renovar la tarjeta de residencia, dónde se hará constar la nueva dirección. Es aconsejable informar también a Hacienda, para recibir correctamente las notificaciones.

 LOS HIJOS DEBEN ESTAR ESCOLARIZADOS.

 La educación obligatoria en España comprende a los niños de edades comprendidas entre los 6 y los 16 años.

 La educación obligatoria se divide en dos etapas: educación primaria, para las edades entre 6 y 12 años y la educación secundaria obligatoria, para los niños de edades entre  12 y 16 años.

 Es importante destacar que la normativa de extranjería recoge expresamente la obligación de tener escolarizados a los menores a su cargo en edad de escolarización obligatoria durante la permanencia de éstos en España.

 TENER EN CUENTA LAS NORMAS DE CONVIVENCIA DE CADA CIUDAD.

 Además de lo que pueda contener la normativa estatal o autonómica, cada ayuntamiento puede adoptar medidas que, dentro del marco legal, considere oportunas para asegurar la convivencia ciudadana en los espacios públicos. Dichas normas pueden referirse a la vestimenta (ir en bañador por la ciudad),  a la prohibición del consumo de alcohol en espacios públicos o incluso al mero ensuciamiento de las calles. Conocer las normas de su comunidad le evitara disgustos e incluso sanciones.